5 de enero de 2020

Alan Robinson – Director Nacional, BIC EE.UU.

Meditación bíblica: Isaías 43:18-19; Hechos 2:14-21

Una clara visión — la forma en que vemos, lo que vemos y a quién vemos — lo puede alterar todo. Y en un mundo que se halla en un cambio continuo, estamos llamados a situarnos de tal manera que veamos con claridad.

Nuestro aniversario de 250 años como denominación se acerca con rapidez. En respuesta a esto, este año pasado nos comenzamos a embarcar en una iniciativa de lanzamiento de visión para los Hermanos en Cristo de EE.UU. que tendrá efecto desde el verano del año 2020 hasta nuestro aniversario en el 2028. A lo largo y ancho de la nación, e incluso alrededor del mundo entero, nuestros pastores, misioneros y líderes de las iglesias se han estado reuniendo para reflexionar en un ambiente de oración sobre la razón de existir y la identidad de los Hermanos en Cristo, haciéndose preguntas como las siguientes: ¿Que esperamos llegar a ser para el 2028? ¿Qué creemos que Dios nos está llamando a ser y hacer en el cumplimiento de nuestra misión de hacer discípulos de todas las naciones? Y también, ¿cuáles son nuestros desafíos y nuestras esperanzas más grandes al realizar unidos esta obra de ministerio?

Esta es la razón por la cual el tema general para la Semana de Oración y Ayuno es especialmente oportuno. En él, estudiamos las ocasiones en que Dios le revela directamente su visión a su pueblo: ya sea por medio de sueños, como en el caso de José; de visiones, como hizo con Pedro y con Eliseo, o de encuentros divinos, como con Agar, Jacob y María Magdalena. Después de estas revelaciones, cada uno de los que la hayan recibido tendrá que tomar una decisión: ¿Se va a aferrar a su manera antigua de vivir, o va a ser transformado?

Ahora que comenzamos el nuevo año, le animo a buscar la dirección de Dios: en su vida y también en la vida de su congregación y de la familia de nuestra denominación. Dios sigue anhelando revelarnos sus caminos. Sin embargo, como era el caso de las personas a las que nos referimos en el estudio de esta Semana de Oración y de ayuno, una vez que tengamos un encuentro con el Dios Viviente, también nosotros nos veremos enfrentados a una decisión: ¿Nos vamos a aferrar a lo que nos es familiar, o veremos la vida de una manera nueva?

Oración:

Padre, reconocemos que tus caminos van más allá de los nuestros, así que te pedimos por tu visión para cada uno de nosotros y para todos de manera colectiva. Llénanos de poder para que nos vayamos transformando cada vez más a la semejanza de tu hijo Jesucristo.