9 de enero de 2020

Lynn Thrush – Obispo, Conferencia de los Grandes Lagos

Meditación bíblica: 2 Reyes 6:8-23

Dos preguntas exploratorias movidas por el temor: «¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?» Y «¿Los mataré, padre mío? ¿Los mataré?»

Siria estaba en guerra con Israel. Eliseo recibía conocimiento de parte de Dios en cuanto a dónde se encontraba el ejército sirio, y en un arrebato de furia, el rey de Siria envió una numerosa fuerza para capturar al profeta. Es entonces cuando su criado vio las fuerzas del enemigo y dijo: «¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?» Eliseo ora para que a su criado se le abran los ojos, y entonces el siervo ve que las colinas están llenas de caballos y carros de fuego.

Por temor a algún enemigo invasor, las armas de fuego abundan en nuestra nación. En Ohio, el estado donde yo vivo, hubo 81 muertes violentas en los doce meses anteriores al 1º de julio, y el 75% de ellas fueron por un arma de fuego. Unas armas que tenían por propósito la protección contra los enemigos, mataron a personas con las que se tenían las relaciones más estrechas.

«¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?» ¿Qué estás viendo? ¿Puedes ver al ejército de Dios a tu alrededor?

Entonces Eliseo ora para que queden cegados los ojos de las fuerzas enemigas, y las conduce hasta el corazón mismo de Israel. El rey de Israel le pregunta a Eliseo: «¿Los mataré, padre mío?» ¿Los mataré? «No», le dice Eliseo; «aliméntalos». Y después de disfrutar de un gran banquete, las fuerzas enemigas se fueron a su tierra y terminó la guerra.

Yo tuve una conversación con un joven que trabaja en el complejo militar industrial acerca de la preparación de nuestra nación para la guerra. «¿Los mataré, padre mío?» ¿Los mataré? Aliméntalos.

Oración:

Padre, tomo la decisión de centrarme en ver de la misma manera que tú; de no tener miedo, porque tus ejércitos se encuentran todos a mi alrededor. Tomo la decisión de ver a los enemigos como tú los ves, y como tú, tomo la decisión de alimentarlos. Amén.